El 8 de julio de 2017 se derrumbó el puente sobre el Arroyo Guazú, ubicado en la Ruta Nacional N°12 entre Goya y Esquina. La caída de la estructura, producto de intensas lluvias y la crecida del río, provocó una tragedia días después.
El 8 de julio de 2017, el puente sobre el Arroyo Guazú colapsó completamente, partiendo la estructura en dos y generando la interrupción total del tránsito entre Goya y Esquina. Las condiciones climáticas, con fuertes lluvias y crecidas del río, fueron determinantes en el derrumbe.
El hecho generó gran preocupación en toda la región, no solo por el impacto logístico y económico, sino también por el peligro que representaba la falta de señalización adecuada tras la caída del viaducto.

La tragedia del 12 de julio
Cuatro días después del colapso, el 12 de julio de 2017, se produjo una tragedia: un automóvil que viajaba de norte a sur por la Ruta Nacional 12 cayó en las aguas del Arroyo Guazú al no haber advertencias visibles ni señalización preventiva.
En el vehículo viajaba un matrimonio oriundo de Misiones. La mujer resultó ilesa, pero su esposo falleció ahogado. El accidente generó conmoción e indignación, evidenciando las graves fallas en el manejo de la emergencia.

De un puente provisorio a una obra definitiva
Tras el derrumbe, se habilitó un puente Bailey provisorio que permitió restablecer parcialmente el tránsito. No fue hasta junio de 2023, seis años después, que se inauguró el nuevo viaducto sobre el Arroyo Guazú, una obra esperada por toda la región.
El nuevo puente trajo mayor seguridad, pero el recuerdo de lo ocurrido sigue presente en la memoria colectiva.


Ocho años después, el recuerdo sigue vivo
Al cumplirse ocho años del colapso del puente del Guazú, la comunidad de Esquina rememora este hecho como una advertencia sobre la importancia del mantenimiento de la infraestructura vial, la señalización en emergencias y la necesidad de respuestas inmediatas ante catástrofes.