La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) anunció la convocatoria a un paro de actividades en todas las categorías del fútbol nacional para los días 5, 6, 7 y 8 de marzo, medida que podría provocar la suspensión de la fecha 9 del Torneo Apertura y afectar el normal desarrollo de las competencias oficiales en todo el país.
A través de un comunicado oficial, la AFA informó que el Comité Ejecutivo resolvió por unanimidad solicitar la suspensión de la jornada correspondiente al campeonato de Primera División y del resto de las categorías del fútbol argentino.
La medida se adopta en repudio a las denuncias impulsadas por el ARCA y se traduciría en un paro del fútbol argentino, coincidiendo con la disputa de la novena fecha del Torneo Apertura y la cuarta jornada de la Primera Nacional.
Crece la tensión entre el Gobierno nacional y la AFA
El conflicto suma un nuevo capítulo dentro de la creciente disputa institucional entre el presidente de la Nación, Javier Milei, y el titular de la AFA, Claudio Tapia, enfrentamiento que ya comienza a impactar directamente en la competencia deportiva.
En este contexto, el presidente de Vélez Sarsfield, Fabián Berlanga, había anticipado públicamente la posibilidad de detener el torneo tras reuniones dirigenciales, al advertir sobre un posible avance sobre la autonomía del fútbol argentino.
El trasfondo del conflicto institucional
Detrás de la decisión aparecen debates vinculados a cuestiones regulatorias, la intervención de la Inspección General de Justicia y la discusión en torno a las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), tema que genera fuertes divisiones dentro del ámbito futbolístico.
Desde el entorno dirigencial cercano a Tapia sostienen que la medida busca defender la institucionalidad del fútbol ante presuntas injerencias externas, mientras que desde el Gobierno nacional mantienen su postura orientada a impulsar reformas estructurales en las entidades deportivas.
Un posible impacto económico y deportivo
Una eventual suspensión del campeonato representaría una situación inédita en plena temporada, con consecuencias inmediatas para clubes, contratos televisivos, patrocinadores y miles de trabajadores vinculados a la actividad.
El escenario todavía permanece abierto y sin confirmación definitiva sobre el calendario, aunque la advertencia ya genera incertidumbre en torno al desarrollo de las próximas fechas del fútbol argentino.
