La UEFA sancionó al Real Madrid CF por el comportamiento racista de un aficionado durante un partido de UEFA Champions League. El organismo europeo impuso una multa económica y ordenó el cierre parcial del Santiago Bernabéu Stadium para un encuentro, aunque la sanción quedó en suspenso durante un año.
El Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA determinó aplicar un castigo al Real Madrid CF luego de los incidentes registrados en el partido de vuelta del play-off de la UEFA Champions League frente al SL Benfica.
La sanción incluye una multa de 15.000 euros y el cierre parcial del estadio Santiago Bernabéu, específicamente de unos 500 asientos ubicados en la grada sur inferior, durante el próximo partido que el club dispute como local en competiciones organizadas por la UEFA.
No obstante, la medida quedará suspendida por un período de prueba de un año, lo que significa que solo se aplicará si se registran nuevos incidentes de este tipo durante ese tiempo.
El gesto racista que originó el castigo
La decisión del organismo europeo se produjo luego de que un aficionado del Real Madrid CF realizara un saludo nazi desde el sector de animación del estadio antes del inicio del encuentro.
El gesto fue captado por las cámaras de televisión y repetido en varias ocasiones, lo que permitió a las autoridades identificar al responsable y proceder a su expulsión inmediata del estadio.
Este comportamiento fue considerado por la UEFA como una conducta racista o discriminatoria, motivo por el cual se aplicó la sanción disciplinaria.

El comunicado del Real Madrid
Tras conocerse la decisión del organismo europeo, el Real Madrid CF emitió un comunicado en el que rechazó el comportamiento del aficionado.
La institución aseguró que condena cualquier gesto o expresión que incite al odio, la violencia o la discriminación, tanto dentro del deporte como en la sociedad.
Qué establece la resolución oficial
En el comunicado publicado por la UEFA, el organismo detalló la sanción aplicada al club español.
La resolución indica la multa económica de 15.000 euros y el cierre parcial del estadio, aunque la medida quedará en suspenso durante un año de período de prueba, siempre y cuando no se repitan comportamientos discriminatorios por parte de los aficionados.
