La tensión en Medio Oriente se intensificó este martes con ataques simultáneos en Israel, Líbano, Arabia Saudita, Kuwait e Irán. Misiles iraníes impactaron en Tel Aviv, mientras que Israel respondió con bombardeos en Beirut, dejando al menos ocho personas fallecidas. También se registraron ataques con drones y misiles en la región.
Autoridades israelíes confirmaron que un ataque con misiles iraníes provocó la muerte de dos personas en áreas cercanas a Tel Aviv. Las víctimas, un hombre y una mujer, fueron halladas en Ramat Gan con graves heridas por esquirlas.
En la zona de Bnei Brak, otra persona resultó herida de manera leve. Equipos de emergencia reportaron daños materiales importantes, con edificios afectados, vidrios rotos y columnas de humo visibles tras las explosiones.
Bombardeos israelíes en Beirut
Simultáneamente, el Ministerio de Salud de Líbano informó que al menos seis personas murieron y 24 resultaron heridas en dos bombardeos israelíes en el centro de Beirut.
Uno de los ataques alcanzó un edificio residencial en el barrio Zuqaq al-Blat, cercano a sedes gubernamentales y embajadas. El segundo se produjo en el distrito de Basta, donde testigos reportaron múltiples explosiones. Las autoridades señalaron que las cifras son preliminares y la identificación de las víctimas se realizará mediante análisis de ADN.

Ataques con drones en Arabia Saudita y Kuwait
El Ministerio de Defensa de Arabia Saudita informó que interceptó y destruyó seis drones en el este del país. Por su parte, Kuwait reportó la activación de sistemas de defensa aérea ante amenazas con misiles y drones, y pidió a la población mantener la calma y seguir las medidas de seguridad.
Impacto en la planta nuclear de Irán
En Irán, la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó que un proyectil impactó en la central nuclear de Bushehr. No se registraron daños ni heridos, aunque el director del organismo, Rafael Grossi, instó a la “máxima moderación” para evitar riesgos de accidente nuclear.
Contexto regional
Estos incidentes reflejan una escalada significativa en el conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, con múltiples frentes de ataque y represalias, aumentando la preocupación por la seguridad y estabilidad en la región.
