La carne vacuna subió casi 8% en febrero: cuáles fueron los cortes más caros

El precio de la carne vacuna volvió a presionar la inflación en febrero, con subas que superaron ampliamente el promedio general. Mientras el IPC se mantuvo en 2,9%, los cortes registraron aumentos cercanos al 8% mensual y más del 60% en el último año.

La inflación de febrero mostró estabilidad en términos generales, pero con un dato que volvió a generar preocupación: el fuerte incremento en el precio de la carne vacuna. Según datos oficiales, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 2,9% mensual, en línea con enero, aunque el rubro alimentos volvió a destacarse por sus aumentos.

En el Gran Buenos Aires, el nivel general avanzó 2,6%, mientras que alimentos y bebidas se incrementaron 3,1%, impulsados principalmente por la suba de la carne.

Aumentos por encima de la inflación

Durante febrero, los cortes vacunos registraron incrementos generalizados muy por encima del promedio. En términos mensuales, la suba alcanzó el 7,4%, de acuerdo a datos del sector.

Entre los cortes que más aumentaron se encuentran el cuadril y la nalga, con subas cercanas al 8%. También se destacaron la paleta, con un incremento del 8,1%, y la carne picada, que subió 7,1%. En tanto, el asado registró un aumento del 5,7%.

En cuanto a los valores, el kilo de asado se ubicó alrededor de los 16.850 pesos, mientras que cortes como el cuadril y la nalga ya superan los 19.000 y 20.000 pesos respectivamente.

El pollo también subió, pero sigue más barato

El aumento no se limitó a la carne vacuna. El pollo entero registró una suba del 10,2% en febrero, incluso por encima de los cortes bovinos.

Sin embargo, en la comparación interanual, el pollo acumula un incremento menor, cercano al 45%, lo que lo mantiene como una alternativa relativamente más económica frente a la carne vacuna.

Menor oferta y subas sostenidas

El incremento en los precios responde, en gran medida, a una menor oferta ganadera, afectada por condiciones climáticas adversas en años anteriores. Esta situación impacta directamente en el valor del ganado en pie y, en consecuencia, en los precios al consumidor.

En el último año, el rubro carnes y derivados acumuló una suba del 54,1%, liderando los aumentos dentro de alimentos.

A nivel de cortes, los incrementos son aún más marcados: el asado subió 67,6%, el cuadril 65,9%, la paleta 65,7%, la nalga 62,1% y la carne picada 56,6%.

En promedio, los precios de la carne vacuna aumentaron 63,6% interanual, muy por encima de la inflación general, que se ubicó en 33,2%.

Aunque algunos alimentos como frutas y verduras mostraron cierta desaceleración e incluso bajas, la carne continúa siendo uno de los principales factores de presión sobre el costo de vida.