El Gobierno nacional dispuso una modificación en la composición de los combustibles que permite aumentar de forma voluntaria el uso de bioetanol en las naftas. La medida busca amortiguar el impacto de la suba internacional del petróleo en los precios locales.
A través de la Secretaría de Energía, el Gobierno nacional introdujo cambios en la normativa que regula la calidad de los combustibles.
La medida habilita a las empresas a incorporar hasta un 15% de bioetanol en naftas, con el objetivo de brindar mayor flexibilidad al sector y reducir el impacto de los costos internacionales.
Cómo impacta en el precio de la nafta
Desde el organismo explicaron que esta decisión apunta a amortiguar posibles subas en los surtidores, en un contexto de fuerte volatilidad en el precio del petróleo.
El aumento del precio de la nafta en Argentina está directamente vinculado al valor internacional del crudo, que en las últimas semanas mostró importantes incrementos.
Cambios en la normativa vigente
La medida quedó establecida mediante la Resolución 79/2026, que elevó el límite máximo de oxígeno permitido en las naftas al 5,6%.
Esto permite que las refinadoras puedan ajustar la composición del combustible, incorporando mayor proporción de biocombustibles sin afectar los estándares de calidad.
Cabe destacar que la normativa no modifica el corte obligatorio vigente, sino que habilita una opción adicional de manera voluntaria para las empresas.
Contexto internacional y presión sobre los combustibles
El escenario global, marcado por el conflicto en Medio Oriente, generó un aumento en el precio del petróleo, con el barril de Brent superando los 100 dólares.
Este contexto impacta en los valores locales, donde los combustibles vienen registrando subas sostenidas. En el último mes, los precios acumularon incrementos significativos, superando incluso los 2.000 pesos por litro en algunas regiones.
El peso de los impuestos en el precio final
Otro factor que incide en el valor de los combustibles es la carga impositiva.
Según estudios privados, cerca del 46% del precio final corresponde a impuestos, distribuidos entre Nación, provincias y municipios, lo que influye directamente en el costo que pagan los consumidores.
