Córdoba: investigan a policías por la muerte de Tomás Orihuela

La muerte de Tomás Elías Orihuela, un joven de 19 años, generó conmoción en Córdoba y puso bajo la lupa el accionar policial. El adolescente falleció este lunes en el Hospital Eva Perón tras permanecer internado en estado crítico luego de un episodio ocurrido en una comisaría.

El caso de Tomás Orihuela abrió una fuerte polémica en Córdoba, donde familiares y vecinos exigen justicia y una investigación profunda sobre lo ocurrido.

El joven permaneció casi 48 horas en terapia intensiva con escasa actividad cerebral, hasta que finalmente se confirmó su fallecimiento.

Tensión y reclamos en el barrio

Tras conocerse la noticia, se registraron momentos de tensión en el barrio Bajo Pueyrredón, donde allegados y vecinos intentaron cortar la Ruta 19 en señal de protesta.

El reclamo apunta a esclarecer las circunstancias en las que Orihuela murió mientras se encontraba bajo custodia policial.

Cambios en la investigación

Uno de los giros más relevantes del caso fue el apartamiento de la fiscal Silvana Fernández, quien dejó la causa por su cercanía con los efectivos implicados.

En su lugar asumió el fiscal Andrés Godoy, con el objetivo de garantizar mayor imparcialidad en la investigación.

Detenciones irregulares bajo análisis

Según trascendió, Orihuela había estado detenido previamente por una causa de robo de celulares y había recuperado la libertad bajo condiciones.

Sin embargo, fue nuevamente arrestado en un operativo policial, pese a que las órdenes de captura ya estaban vencidas, aunque aún figuraban activas en el sistema.

En menos de 48 horas, el joven fue detenido en dos ocasiones, lo que genera serias dudas sobre el procedimiento policial.

Un caso lleno de interrogantes

Orihuela fue encontrado sin vida en su celda, lo que desató un fuerte debate sobre la responsabilidad de los agentes involucrados.

Si bien los informes preliminares no registran signos visibles de violencia, la causa de muerte aún está siendo investigada.

Los investigadores sostienen que el joven no debía haber sido detenido, lo que complica la situación judicial de los policías implicados.