Las declaraciones del presidente regional encendieron alarmas en el sector automotriz. La compañía salió a aclarar que se trató de escenarios hipotéticos y que sus proyectos en el país siguen en pie.
El presidente de Stellantis para Sudamérica, Herlander Zola, generó preocupación al decir que la empresa podría cerrar una o las dos fábricas que tiene en el país. Tras la repercusión, la compañía aclaró que no hay un cierre previsto.
Qué dijo el directivo
En una entrevista con el medio brasileño Exame, tras un almuerzo con periodistas en San Pablo, Zola planteó que, según el mercado, las reglas y la competitividad, la empresa puede trasladar producción entre plantas, mantener las dos, cerrar una o cerrar ambas.
Los motivos: costos e importaciones
El ejecutivo señaló que el costo laboral argentino es el doble que el de Brasil y que la apertura comercial cambió las condiciones de competencia. También mencionó la caída de Peugeot, cuya participación habría pasado de cerca de 9% a 5% en el último año.
Las plantas que están en juego
Stellantis tiene dos complejos industriales en Argentina:
- El Palomar (Buenos Aires): fabrica el Peugeot 208 y el 2008. Entre 35% y 40% de su producción se exporta.
- Ferreyra (Córdoba): produce el Fiat Cronos y las pickups Fiat Titano y RAM Dakota.
Según medios locales, las fábricas emplean a unos 5.000 trabajadores. Meses atrás la empresa había despedido a alrededor de 600 operarios por la baja de ventas.
La aclaración de la empresa
Stellantis le aseguró a Bloomberg Línea que no tiene previsto cerrar ninguna planta y que sus proyectos industriales continúan, incluida una nueva planta de motores. Explicó que Zola respondía a una pregunta sobre escenarios posibles en términos generales.
Además, el presidente de Stellantis Argentina, Martín Zuppi, había confirmado programas de fabricación para 2026 y 2027.
Por qué importa
El episodio refleja la presión sobre la industria automotriz local por la apertura de importaciones, la competencia de marcas chinas y la comparación de costos con Brasil.

