El Niño pone en alerta a la ganadería correntina: estiman evacuar 60.000 cabezas de ganado
16 de octubre de 2026, 12:23
La Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes advirtió que será necesario trasladar unas 60.000 cabezas de ganado de las zonas de islas ante el avance del agua. Goya y Esquina también están entre las áreas bajo seguimiento, mientras los productores enfrentan dificultades logísticas y mayores costos.
El avance de la creciente de los ríos, en un contexto marcado por el fenómeno de El Niño, mantiene en alerta a la ganadería de Corrientes. El sector estima que será necesario evacuar alrededor de 60.000 cabezas de ganado de las zonas de islas de la provincia, ante la previsión de que el nivel del agua continúe aumentando durante los próximos días.
Carlos Roldán, presidente de la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes (ASRC), advirtió que uno de los principales obstáculos para concretar los traslados es la falta de infraestructura y de medios de transporte adecuados para sacar rápidamente a los animales de las zonas comprometidas.
La falta de barcazas complica la evacuación
En declaraciones a Radio Sudamericana, Roldán señaló que la disponibilidad de recursos para trasladar la hacienda es uno de los puntos más críticos de la emergencia. Según explicó, la falta de barcazas dificulta el movimiento de los animales, una tarea que requiere rapidez cuando el agua avanza sobre los campos.
Entre las áreas más comprometidas se encuentran las islas Apipé y Empedrado, donde los terrenos bajos quedan cubiertos por el agua con mayor facilidad. En Apipé se estima que hay unas 7.000 cabezas de ganado, mientras que en Bella Vista se contabilizan alrededor de 1.500.

Goya y Esquina, bajo seguimiento por la creciente
La preocupación también se extiende hacia el sur de Corrientes, especialmente a Goya y Esquina, donde existe una importante concentración de hacienda y se espera que las condiciones puedan complicarse durante los próximos días.
La evolución de los niveles de los ríos y las condiciones climáticas serán determinantes para organizar los traslados y reducir el riesgo de pérdidas en las zonas rurales más vulnerables.
Implementan un protocolo para agilizar los traslados
Para facilitar las evacuaciones, se puso en marcha un protocolo especial que permite trasladar inicialmente a los animales sin contar con toda la documentación requerida.
Una vez que la hacienda llega a los corrales designados, personal del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y de la Policía completa los trámites necesarios para autorizar su traslado definitivo.
El mecanismo busca evitar demoras administrativas en una situación de emergencia, en la que el tiempo resulta clave para sacar a los animales de los terrenos amenazados por el agua.
La situación de los pequeños productores
Roldán también manifestó su preocupación por las familias que viven en las islas y dependen directamente de la actividad ganadera. En muchos casos, los pequeños productores no solo tienen allí sus animales, sino también sus viviendas y sus pertenencias.
Frente a esta realidad, la entidad rural busca organizar remates que permitan reunir la producción de pequeños ganaderos, aumentar el volumen de venta y facilitar la comercialización de los animales en mejores condiciones.
Mayores costos y preocupación por las pasturas
La emergencia representa un gasto adicional para los establecimientos rurales. Los productores deben afrontar el traslado de la hacienda y, en muchos casos, el alquiler de pasturas en campos de tierra firme para alimentar a los animales fuera de las áreas inundadas.
El titular de la ASRC advirtió, además, que las lluvias en la región podrían agravar el escenario. Explicó que, si se registran precipitaciones importantes mientras los ríos mantienen niveles elevados, el agua tendría mayores dificultades para escurrir y podrían quedar caminos anegados, complicando aún más la circulación.
En cuanto a la duración de la contingencia, Roldán estimó que las dificultades podrían prolongarse hasta febrero. Por eso, otra de las preocupaciones del sector es que las condiciones permitan la recuperación y el rebrote de las pasturas, fundamentales para sostener la alimentación del ganado durante los próximos meses.
Mientras continúa el seguimiento de la creciente, los productores y las entidades rurales trabajan para organizar la evacuación de los animales y reducir las pérdidas económicas en una de las actividades productivas más importantes de Corrientes.