El Tribunal Oral Federal de Corrientes condenó a los integrantes de una banda narco que operaba desde la cárcel, liderada por Jorge “Chaquito” Espinosa, quien coordinaba la distribución de marihuana incluso mientras permanecía detenido en un penal federal.
El Tribunal Oral Federal de Corrientes, integrado por los jueces Fermín Ceroleni, Simón Bracco y Eduardo Belforte, dictó sentencia contra los integrantes de la banda narco que operaba desde la cárcel.
El principal acusado, Jorge “Chaquito” Espinosa, fue condenado a 13 años de prisión por su rol como líder de la organización dedicada al narcotráfico.
En el mismo fallo, los magistrados resolvieron condenar a su madre, Juana Torres, a ocho años de prisión por su participación dentro de la estructura criminal, mientras que el chofer Rubén Tabares recibió una pena de 12 años.
Espinosa llegó a este juicio cumpliendo dos condenas anteriores en la Unidad Penitenciaria Federal Nº7 de Resistencia, en la provincia del Chaco, donde continuará detenido tras recibir su tercera sentencia vinculada al narcotráfico.
Cómo funcionaba la red narco desde prisión
Durante el juicio se acreditó que la organización narcocriminal en Corrientes estaba integrada por al menos 14 miembros y que Espinosa coordinaba las operaciones desde la cárcel.
El tribunal lo consideró coautor del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravado por la participación organizada de varias personas.
La investigación estableció que cuatro integrantes de la red permanecen prófugos.
Según la acusación impulsada por la Fiscalía Federal, a cargo de Carlos Schaefer, el grupo se dedicaba a la venta mayorista de marihuana proveniente de Paraguay. El dinero generado por las operaciones se canalizaba a través de billeteras digitales.
En este esquema, la madre del líder fue considerada partícipe necesaria, mientras que Rubén Tabares fue señalado como responsable del transporte de la droga.
No obstante, el tribunal decidió absolver a Tabares del delito de uso de documento público falso relacionado con la documentación del vehículo que utilizaba.
El operativo que permitió desarticular la organización
La causa judicial que derivó en la condena de la banda narco que operaba desde la cárcel en Corrientes comenzó a partir de un procedimiento realizado por Prefectura Naval Argentina el 8 de enero de 2025.
Durante un operativo en una ruta nacional, los efectivos interceptaron un automóvil que salía de la localidad de Itatí. En medio de la persecución, el conductor del vehículo, Rubén Tabares, resultó herido de bala en una pierna.
A partir de ese procedimiento se logró reconstruir el funcionamiento de la organización y avanzar en la detención de varios de sus integrantes.
Entre los involucrados también figuraban un hermano de Espinosa, que continúa prófugo, y su pareja Fabiana Hermosilla, quien ya había sido condenada previamente mediante un proceso abreviado junto a otros miembros de la banda.
Cuándo se conocerán los fundamentos del fallo
El tribunal informó que los fundamentos de la sentencia serán dados a conocer el próximo 20 de marzo.
Esa instancia será clave para que las defensas definan si presentan recursos de casación contra la condena.
En paralelo, la fiscalía elevó un planteo que será analizado en los tribunales federales de Comodoro Py, luego de que el tribunal rechazara la participación de cuatro integrantes del Ministerio Público en los alegatos finales.
Finalmente, las fiscales Tamara Pourcel y Nancy Vargas fueron quienes realizaron la exposición final, acompañadas por el equipo del fiscal Carlos Schaefer y por el representante de la Procuraduría de Narcocriminalidad, Nicolás Marquevich.
