El gobernador Gustavo Valdés participó este jueves del cierre de la Argentina Week en Nueva York, durante un panel de gobernadores, donde resaltó los beneficios que traerá a Corrientes la construcción del gasoducto Chaco–Santa Catalina. Valdés destacó que la obra energética tendrá un impacto estratégico para el desarrollo económico de la provincia y abrirá nuevas oportunidades para distintos sectores productivos.
Durante su intervención, el mandatario provincial explicó que la infraestructura permitirá ampliar la disponibilidad de gas natural, potenciando actividades vinculadas a la logística, la industria química, el sector alimentario y la exportación de productos agroindustriales deshidratados.
Oportunidades para la industria y nuevos negocios energéticos
Valdés señaló que el gasoducto podría favorecer la instalación de nuevos modelos de negocios energéticos, como plantas de GNL (Gas Natural Licuado) o GNC (Gas Natural Comprimido). El gobernador remarcó que estas iniciativas permitirían consolidar a Corrientes como un polo energético estratégico en el NEA, atrayendo inversiones y proyectos productivos.
El mandatario enfatizó que generar reglas claras y un marco legal favorable a la inversión es fundamental para que la provincia se convierta en un nodo energético competitivo y sostenible.

Impulso al empleo y al crecimiento económico
Además de los beneficios energéticos, Valdés destacó que la obra y las nuevas inversiones podrían contribuir a la creación de empleo genuino en Corrientes. Según indicó, el objetivo es impulsar iniciativas productivas que generen trabajo local y fortalezcan la economía regional.
El gobernador subrayó que la construcción del gasoducto y la expansión de la infraestructura energética permitirán a Corrientes aprovechar mejor sus recursos, fomentar la industrialización y mejorar la competitividad de los productos locales en mercados nacionales e internacionales.
