Escándalo en el Reino Unido: detuvieron al príncipe Andrés en medio de nuevas acusaciones vinculadas al caso Epstein

El exmiembro de la realeza británica Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, fue detenido este jueves por la Policía del Valle del Támesis en el marco de una investigación por presunta “mala conducta en un cargo público”, reavivando el escándalo internacional relacionado con el financista estadounidense Jeffrey Epstein.

Según informaron autoridades policiales, la causa investiga supuestas irregularidades cometidas durante el período en que Andrés se desempeñó como enviado comercial del Reino Unido entre 2001 y 2011. Las acusaciones apuntan a que habría compartido información estatal sensible con Epstein, condenado por delitos sexuales en Estados Unidos.

El subjefe policial Oliver Wright confirmó que la investigación fue abierta tras una “evaluación exhaustiva” de las denuncias existentes y remarcó que el proceso continuará bajo estricta confidencialidad para preservar su integridad.

El caso volvió a tomar fuerza luego de que el primer ministro británico Keir Starmer señalara públicamente que nadie está por encima de la ley y que cualquier persona con información relevante debía colaborar con la Justicia.

Testimonios y antecedentes del escándalo

El nombre del exduque de York ya había quedado involucrado en las denuncias impulsadas por Virginia Giuffre, una de las víctimas de Epstein, quien aseguró que fue abusada sexualmente cuando era menor de edad tras haber sido entregada por el empresario estadounidense.

Además, investigaciones periodísticas revelaron intercambios de correos electrónicos en los que Andrés habría compartido informes confidenciales vinculados a viajes oficiales y oportunidades de inversión internacional.

Una investigación publicada por la BBC también indicó que decenas de vuelos asociados a Epstein operaron desde aeropuertos británicos, algunos transportando mujeres que posteriormente denunciaron abusos.

Un hecho histórico para la monarquía

El arresto ocurre luego de que Carlos III le retirara oficialmente sus títulos reales el año pasado, en medio del creciente rechazo público y político por los escándalos que rodeaban su figura.

De acuerdo con la legislación británica, el expríncipe podría permanecer detenido entre 12 y 24 horas mientras avanzan las primeras diligencias judiciales, aunque ese plazo podría extenderse hasta un máximo de 96 horas si la investigación lo requiere.

Las autoridades anticiparon que se brindarán nuevas actualizaciones en los próximos días a medida que avance el proceso judicial que mantiene en vilo al Reino Unido y genera repercusiones a nivel mundial.