Las intensas lluvias que azotaron el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y municipios del norte de la provincia causaron graves inundaciones, anegando calles, cortando rutas y dejando barrios aislados. En Zárate y Pergamino, el agua superó los 300 mm, provocando escenas dramáticas con autos flotando, vecinos atrapados y campos bajo el agua.
El norte de la provincia de Buenos Aires vivió una jornada crítica con lluvias que superaron los 300 milímetros, más del triple de lo previsto para esta época del año. En Zárate, las precipitaciones comenzaron en la madrugada, anegando avenidas y cortando accesos como las rutas 6 y 9. El viaducto de 4 metros quedó completamente sumergido, mientras que los campos recién sembrados se transformaron en verdaderos mares.


El impacto en las ciudades y rutas
El caos se extendió a ciudades como Campana, Exaltación de la Cruz, La Matanza, Avellaneda y Merlo, donde los desbordes de arroyos y la saturación de desagües agravaron la situación. En Zárate, el vuelco de un camión en el peaje Lima-Zárate complicó aún más el tránsito, mientras que las calles se convirtieron en ríos que arrastraron vehículos y muebles.
Medidas de emergencia y respuesta del gobierno
El gobierno nacional y provincial activaron comités de crisis para atender la emergencia. Fuerzas federales y equipos de Defensa Civil se desplegaron para asistir a los afectados, mientras que el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, coordinó un Comando de Incidencias en La Matanza para monitorear la situación. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantuvo un alerta naranja para el centro y noroeste bonaerense, y un alerta amarilla para el resto del AMBA.