La pobreza bajó al 28,2% en Argentina y alcanza a 13,5 millones de personas

La pobreza en Argentina registró una baja y se ubicó en el 28,2% de la población, según los últimos datos oficiales difundidos. A pesar de la mejora, el índice aún representa a más de 13,5 millones de personas que no logran cubrir sus necesidades básicas, en un contexto económico que sigue mostrando fuertes desafíos sociales.

De acuerdo al informe del INDEC, la pobreza mostró una caída en comparación con mediciones anteriores, alcanzando su nivel más bajo en los últimos años.

La reducción fue de varios puntos porcentuales respecto al período previo, lo que refleja una mejora en algunos indicadores económicos.

Más de 13 millones de personas siguen afectadas

A pesar de la baja, el número de personas en situación de pobreza sigue siendo elevado: más de 13,5 millones de argentinos se encuentran por debajo de la línea de ingresos necesarios para cubrir la canasta básica.

Además, dentro de este universo, una parte importante se encuentra en situación de indigencia, es decir, sin ingresos suficientes siquiera para cubrir la alimentación.

Impacto en niños y regiones del país

Uno de los datos más preocupantes es el nivel de pobreza en la infancia. Según el informe, más del 40% de los menores de 14 años viven en condiciones de pobreza.

También se registran fuertes desigualdades regionales, con zonas como el noreste argentino que presentan índices superiores al promedio nacional.

Factores detrás de la baja

Entre las causas de la reducción del índice, se destacan la desaceleración de la inflación, cierta recuperación económica y la implementación de programas sociales.

Sin embargo, especialistas advierten que la situación sigue siendo frágil, especialmente por la falta de mejoras estructurales en el empleo y los ingresos.

Un escenario todavía complejo

Si bien los datos muestran una tendencia a la baja, la pobreza continúa siendo uno de los principales problemas sociales del país.

Los expertos coinciden en que sostener esta mejora dependerá de la estabilidad económica y de políticas que impulsen el empleo y el crecimiento a largo plazo.