El Senado aprobó las reformas de la Ley de Salud Mental: ¿qué cambia?
La Cámara alta dio media sanción a la iniciativa impulsada por el Gobierno de Javier Milei, con 42 votos a favor y 21 en contra. Entre los principales cambios se encuentran nuevos criterios para las internaciones involuntarias, la incorporación de la ludopatía dentro de las adicciones y un esquema de asistencia financiera para las provincias.
30 de octubre de 2026, 11:32

El Senado de la Nación aprobó durante la madrugada de este viernes la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental N.º 26.657, vigente desde 2010. El proyecto obtuvo 42 votos afirmativos y 21 negativos, sin abstenciones, y fue girado a la Cámara de Diputados para continuar su tratamiento.
La iniciativa, impulsada por el Gobierno de Javier Milei, introduce modificaciones en los criterios de internación, la conformación de los equipos profesionales, el abordaje de las adicciones y el financiamiento de los servicios de salud mental.
El texto recibió cambios durante las negociaciones con los bloques aliados. Entre otros aspectos, se mantuvo la prohibición de crear nuevos manicomios y el principio de que las internaciones deben ser un recurso terapéutico excepcional.
Internaciones involuntarias: qué establece la reforma
Uno de los puntos centrales es la modificación de los criterios para disponer una internación involuntaria. El proyecto establece que podrá utilizarse cuando exista un riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la propia persona o de terceros, siempre que no sean posibles otros abordajes terapéuticos.
La evaluación deberá contemplar la situación del paciente y los elementos clínicos necesarios para determinar la existencia de ese riesgo.
En situaciones de emergencia, cuando haya un solo médico disponible, este podrá indicar la internación. La decisión deberá ser revisada y ratificada por un equipo interdisciplinario especializado dentro de las 48 horas.
Además, se habilita la utilización de teleconsultas con profesionales de psiquiatría cuando no sea posible garantizar su presencia física en determinadas localidades.
La medida deberá ser comunicada a la Justicia, que tendrá intervención en el control de su legalidad.

Más participación de las provincias y asistencia financiera
Otro de los cambios incorporados durante las negociaciones está relacionado con los recursos económicos necesarios para implementar la normativa.
El proyecto establece un mecanismo de cooperación entre el Estado nacional y las provincias, con asistencia técnica y financiera para fortalecer los servicios de salud mental.
Los fondos deberán contemplarse dentro del Presupuesto Nacional y podrán destinarse al fortalecimiento de los equipos profesionales, la atención comunitaria y el desarrollo de dispositivos de asistencia.
Este punto fue uno de los temas de discusión durante el debate, debido a las preocupaciones planteadas por representantes provinciales sobre las responsabilidades que deberán asumir las jurisdicciones.
Qué pasará con los hospitales psiquiátricos
La reforma mantiene la prohibición de crear nuevos manicomios y conserva el criterio de que la internación debe ser excepcional, cuando otros tratamientos no resulten adecuados.
El sistema contempla distintas modalidades de atención, como tratamientos ambulatorios, asistencia domiciliaria, hospitales de día y dispositivos comunitarios.
También se establece la necesidad de contar con un plan de egreso desde el inicio del tratamiento, con objetivos y pautas de seguimiento para evitar internaciones prolongadas sin una estrategia de externación.
La ludopatía y otras adicciones dentro del abordaje de salud mental
La iniciativa amplía el reconocimiento de las adicciones dentro de las políticas de salud mental. Esto permitirá incorporar problemáticas como la ludopatía, vinculada con la conducta de juego compulsivo, dentro de las estrategias de prevención, atención y tratamiento.
El cambio busca ampliar las herramientas disponibles para abordar los consumos problemáticos y otras conductas adictivas.
Atención específica para niños y adolescentes
El proyecto también establece pautas particulares para la atención de menores de edad.
Los niños y adolescentes deberán recibir asistencia de equipos con formación específica en salud infantojuvenil y, en caso de requerir internación, deberán permanecer en espacios diferenciados de los adultos.
Además, se contemplan garantías vinculadas con su derecho a ser escuchados, la autonomía progresiva y la confidencialidad durante los tratamientos.
Qué dijeron los senadores durante el debate
Durante la discusión parlamentaria se expresaron distintas posiciones sobre los alcances de la reforma.
La senadora oficialista Ivana Arrascaeta, presidenta de la Comisión de Salud, defendió la iniciativa y sostuvo que permitirá intervenir a tiempo ante situaciones de riesgo.
En sentido crítico, el senador Guillermo Andrada, de Convicción Federal, cuestionó que los problemas de la legislación vigente se expliquen por la falta de recursos y no por sus principios. También hubo planteos sobre el financiamiento que deberán recibir las provincias.
Por su parte, el radical Maximiliano Abad señaló la necesidad de atender a las personas que atraviesan padecimientos mentales y consumos problemáticos. Otros legisladores hicieron hincapié en que las jurisdicciones deben contar con los medios necesarios para garantizar la atención.
El proyecto ahora deberá pasar por Diputados
Con la aprobación del Senado, la reforma obtuvo media sanción, pero todavía no se convirtió en ley. La Cámara de Diputados deberá debatir el texto y decidir si lo aprueba o introduce modificaciones.
Si Diputados lo aprueba sin cambios, quedará sancionado. Si modifica el proyecto, deberá regresar al Senado para una nueva consideración.