Un fuerte temporal que azota el sudeste de Brasil provocó una grave emergencia climática en el estado de Minas Gerais, donde intensas lluvias generaron inundaciones, derrumbes y evacuaciones masivas. El fenómeno dejó hasta el momento 28 víctimas fatales y más de 40 personas desaparecidas, principalmente en las ciudades de Juiz de Fora y Ubá.
Las precipitaciones comenzaron durante la tarde del lunes y en pocas horas generaron un escenario crítico. La acumulación extraordinaria de agua provocó el colapso de sistemas de drenaje, el desborde de ríos y múltiples deslizamientos de tierra que afectaron zonas urbanas y barrios residenciales.
En Juiz de Fora, el volumen de lluvia registrado durante febrero alcanzó niveles récord, convirtiéndose en el mes más lluvioso desde que existen mediciones oficiales, con más de 580 milímetros acumulados.
Las características geográficas de la región, marcada por cerros y pendientes pronunciadas, agravaron el impacto del fenómeno climático y favorecieron el desplazamiento de grandes masas de tierra que destruyeron viviendas.

Zonas más afectadas y personas desaparecidas
El balance oficial confirma que la mayor cantidad de víctimas fatales corresponde a Juiz de Fora, seguida por la ciudad de Ubá, aunque las autoridades advirtieron que el número podría aumentar debido a que continúan las tareas de búsqueda en áreas de difícil acceso.
Uno de los sectores más comprometidos es el barrio Parque Burnier, donde se reportó un importante número de personas desaparecidas, entre ellas menores de edad. Equipos de rescate trabajan entre el barro y estructuras colapsadas utilizando maquinaria pesada y herramientas manuales.
Durante los operativos, varios vecinos fueron encontrados con vida y trasladados a centros de salud.


Desborde de ríos y ciudades bajo el agua
El desborde del río Paraibuna y de otros cursos de agua empeoró la situación. Calles completas quedaron inundadas y numerosos barrios permanecen anegados, con niveles de agua que superaron el metro de altura en algunos sectores.
La corriente arrastró vehículos, árboles y mobiliario urbano, mientras que puentes y pasos bajo nivel debieron ser cerrados por riesgos estructurales. La caída de postes y árboles también dificultó el acceso de ambulancias y equipos de emergencia.
Evacuados y declaración de calamidad pública
Ante la magnitud del desastre, autoridades locales declararon el estado de calamidad pública para acelerar la asistencia y coordinar recursos provinciales y nacionales.
Más de 400 personas fueron evacuadas y trasladadas a refugios temporales, donde reciben alimentos, abrigo y atención médica. Muchas familias abandonaron sus hogares de manera preventiva ante el riesgo de nuevos derrumbes.


Continúa la alerta meteorológica en la región
Los equipos de emergencia mantienen operativos permanentes mientras persisten lluvias intermitentes y el suelo continúa saturado, lo que aumenta la posibilidad de nuevos deslizamientos.
Especialistas advierten que nuevas precipitaciones podrían agravar la situación, por lo que se mantiene la alerta en gran parte del sudeste brasileño.
El temporal en Minas Gerais vuelve a evidenciar el fuerte impacto de los eventos climáticos extremos en Sudamérica, dejando pérdidas humanas, daños materiales y miles de personas afectadas.
