Un nuevo episodio de tensión sacudió la Champions League. Tras convertir un gol en el triunfo del Real Madrid ante Benfica, Vinicius Junior acusó a un futbolista argentino de haberle dirigido un insulto racista, lo que obligó al árbitro a activar el protocolo correspondiente.
El Real Madrid consiguió una victoria clave frente al Benfica en el Estadio Da Luz, en el partido correspondiente a la ida de los dieciseisavos de final de la Champions League. Sin embargo, el resultado quedó en segundo plano tras un fuerte episodio protagonizado por Vinicius Junior.
El gol que abrió el marcador
A los cinco minutos del segundo tiempo, el delantero brasileño sacó un potente remate desde el borde del área que se metió junto al segundo palo, estableciendo el 1-0 para el conjunto español.
Tras el tanto, Vinicius celebró bailando frente a la tribuna local, gesto que generó la reacción inmediata de algunos futbolistas del equipo portugués. Entre ellos se encontraba el defensor argentino Nicolás Otamendi, quien fue a recriminarle el festejo.
La denuncia por insultos racistas
Cuando parecía que el cruce había terminado, la situación escaló inesperadamente. El atacante del Real Madrid se dirigió directamente al árbitro para denunciar que había recibido insultos racistas por parte de un rival.
Según trascendió, Vinicius Junior señaló al argentino Gianluca Prestianni como el autor de la agresión verbal, asegurando que le habría dicho “mono”. Ante la acusación, el juez del encuentro realizó la señal oficial de incidente por racismo y activó el protocolo correspondiente.
Mientras la situación era evaluada, el futbolista brasileño se dirigió al banco de suplentes. Las cámaras captaron posteriormente un intercambio entre ambos jugadores en la mitad de la cancha. En esas imágenes, el mediocampista argentino se cubrió la boca con la camiseta al momento de hablar.
Un nuevo episodio que reabre el debate
El caso vuelve a poner en el centro de la escena la problemática del racismo en el fútbol, especialmente en torno a la figura de Vinicius, quien en reiteradas oportunidades denunció situaciones similares en distintos escenarios del fútbol europeo.
Se espera que la UEFA analice lo ocurrido para determinar si corresponde aplicar sanciones disciplinarias en el marco del reglamento vigente.
