El 4 de abril de 2006 marcó un antes y un después en la carrera de Gustavo Cerati. Con el lanzamiento de “Ahí Vamos”, el ex líder de Soda Stereo consolidó una etapa donde la guitarra volvió al centro de la escena y dejó una huella imborrable en el rock latinoamericano.
Hablar de “Ahí Vamos” es hablar de un punto de inflexión. Para entender su impacto, hay que retroceder algunos años en la carrera solista de Gustavo Cerati. Tras el debut con Amor Amarillo, la consagración artística llegó con Bocanada, mientras que Siempre es hoy lo mostró inmerso en una exploración electrónica.
Sin embargo, en “Ahí Vamos” ocurre algo distinto: el regreso al rock más visceral, directo y eléctrico. Grabado entre Buenos Aires y Nueva York, el disco muestra a un Cerati enfocado, preciso y decidido a dejar en claro que su identidad también estaba en las seis cuerdas.
Un disco con identidad propia
Desde el inicio con “Al fin sucede”, el álbum marca su carácter. Guitarras filosas, una base rítmica contundente y una voz que guía cada pasaje con seguridad. Esa energía se consolida en “La excepción”, uno de los grandes hits del disco, reconocido incluso en los Latin Grammy Awards, donde obtuvo un galardón.
A lo largo del recorrido, temas como “Uno entre mil” y “Caravana” mantienen la intensidad, combinando climas y matices que sostienen la atención del oyente. La producción logra equilibrio entre potencia y detalle, sin perder nunca la esencia rockera.

Canciones que marcaron una generación
En el corazón del disco aparece “Adiós”, una de las composiciones más recordadas de su carrera. Con una carga emocional única, la canción se convirtió en un himno que trascendió el tiempo, especialmente tras la muerte del artista en 2014.
Otros momentos destacados llegan con “Me quedo aquí” y “Lago en el cielo”, esta última acompañada por una propuesta innovadora que invitó a los propios fans a formar parte de su universo audiovisual.
El tramo final y la consagración
Hacia el cierre, el disco no pierde fuerza. “Crimen” aporta una narrativa cinematográfica inolvidable, mientras que “Jugo de luna” baja el telón con un clima íntimo y envolvente. Cada tema suma una pieza a una obra que se siente pensada en su totalidad.

Un legado que sigue vigente
A 20 años de su lanzamiento, “Ahí Vamos” no solo permanece en la memoria colectiva, sino que continúa siendo una referencia obligada del rock en español. La combinación de guitarras protagonistas, letras profundas y una producción impecable consolidó a Gustavo Cerati como una figura central de la música latinoamericana.
Revisitar este disco es reencontrarse con una etapa brillante, donde cada canción confirma por qué su obra sigue resonando con la misma intensidad que el primer día.
Por Matías Brodbeck
