Un operativo conjunto permitió rescatar 11 cotorras que permanecían en cautiverio en un comercio de la ciudad de Corrientes. La intervención se concretó tras una denuncia de vecinos y derivó en el secuestro de las aves, que eran exhibidas para su comercialización en un pet shop del barrio Doctor Montaña. Desde el Municipio recordaron que la tenencia y venta de fauna silvestre está prohibida por la legislación vigente.
El procedimiento tuvo lugar en un local ubicado sobre avenida Larratea al 5700, donde inspectores municipales comprobaron que los ejemplares se encontraban en jaulas y eran ofrecidos al público con fines comerciales.
Ante la infracción, se labraron las actas correspondientes contra los responsables del comercio y se procedió al secuestro inmediato de las 11 cotorras para impedir su venta.
Las aves fueron trasladadas al Centro Aguará
El operativo fue coordinado por la subsecretaria de Políticas Ambientales de la Municipalidad de Corrientes, Mercedes Mestres, junto con especialistas del Centro de Conservación Aguará.
Las aves fueron trasladadas al centro de conservación, donde veterinarios y biólogos realizan evaluaciones sanitarias y trabajan en su rehabilitación con el objetivo de que puedan ser reinsertadas en su hábitat natural.
“Buscamos que puedan regresar a sus hábitats y vivir en libertad, que es donde realmente pertenecen”, señaló la funcionaria.

Llamado a proteger la fauna silvestre
Mestres recordó que las aves y demás especies silvestres no deben ser consideradas mascotas y remarcó que mantenerlas en cautiverio constituye una práctica prohibida por leyes nacionales, provinciales y ordenanzas municipales.
Además, destacó que el procedimiento fue posible gracias a una denuncia ingresada a través del Sistema de Atención al Ciudadano (SAC), y alentó a los vecinos a seguir colaborando para combatir el tráfico ilegal de fauna y el maltrato animal.
Las denuncias pueden realizarse de manera anónima mediante la línea gratuita 147, la aplicación oficial del municipio o el asistente virtual MuniBot.
Desde la Municipalidad señalaron que la participación de la comunidad resulta fundamental para proteger la biodiversidad, prevenir el comercio ilegal de especies y garantizar el cumplimiento de las normas de conservación de la fauna silvestre.
