La UEFA volvió a manifestar su fuerte rechazo a un proyecto impulsado por la FIFA que propone abrir la puerta a inversiones privadas en la organización de la Copa del Mundo. La entidad europea calificó la iniciativa como “irresponsable e indefendible” y advirtió que podría dejar de participar en las competencias organizadas por la FIFA si la propuesta avanza.
La tensión entre la UEFA y la FIFA volvió a escalar tras conocerse el proyecto presentado por el presidente del organismo internacional, Gianni Infantino, para crear la denominada FIFA Forward Enterprise (FFE).
Según explicó la FIFA, la iniciativa busca incorporar inversores privados para aumentar los recursos destinados al desarrollo del fútbol mundial. De acuerdo con la propuesta, las asociaciones nacionales podrían recibir hasta 24 millones de dólares por ciclo durante el período 2035-2038.
Sin embargo, la UEFA respondió con un comunicado en el que rechazó “de forma unánime e inequívoca” la posibilidad de que el control comercial de la Copa del Mundo masculina, femenina y del Mundial de Clubes pase a estar vinculado a intereses privados.
“La Copa del Mundo no está en venta“, sostuvo la entidad presidida por Aleksander Čeferin, remarcando que el torneo más importante del fútbol mundial debe seguir siendo patrimonio del deporte y no convertirse en un activo comercial para inversionistas.
Críticas al manejo del proyecto impulsado por Gianni Infantino
Además del contenido de la propuesta, la UEFA cuestionó el procedimiento utilizado por la FIFA para presentar el proyecto.
La organización europea consideró que la iniciativa fue desarrollada sin el debido proceso de consulta con las confederaciones y asociaciones nacionales, calificando el método como “irresponsable e indefendible”.
En el mismo comunicado, también acusó a la FIFA de ejercer presión sobre sus miembros al plantear un escenario de aceptar el proyecto o afrontar posibles consecuencias.
Para la UEFA, permitir el ingreso de accionistas privados significaría que las decisiones deportivas pasarían a depender de criterios de rentabilidad económica.
Según explicó la entidad, una vez que los inversores adquieran participación, la necesidad de generar beneficios será permanente y podría influir directamente en aspectos como los calendarios, los formatos de competencia y la frecuencia de los torneos.
El temor a que cambie el calendario internacional
Uno de los principales argumentos de la UEFA es que la llegada de capital privado podría modificar el equilibrio del calendario internacional.
Dentro del mundo del fútbol existe preocupación por la posibilidad de que los Mundiales de selecciones y de clubes comiencen a disputarse cada dos o tres años con el objetivo de aumentar los ingresos comerciales.
Una medida de ese tipo podría afectar seriamente la importancia de competencias históricas como la Eurocopa, la Copa América y las Eliminatorias, que ocupan un lugar central dentro del calendario de cada confederación.
“La Copa Mundial pertenece al fútbol y siempre será así. Mientras Europa tenga voz, jamás estará a la venta”, concluyó el comunicado de la UEFA.
Qué propone la FIFA y quiénes respaldan el proyecto
En la carta enviada a las 211 asociaciones miembro, Gianni Infantino defendió la creación de la FIFA Forward Enterprise, asegurando que representa “una oportunidad de oro” para incrementar los recursos del fútbol mundial.
El proyecto contempla un capital cercano a los 20.000 millones de dólares, financiado en parte por bancos internacionales, fondos de inversión y grupos empresariales de distintos países.
Entre los respaldos mencionados aparecen JP Morgan y Thrive Capital, firma fundada por Joshua Kushner, además de inversiones provenientes de empresas estadounidenses, japonesas, chinas, saudíes y qataríes.
La FIFA sostiene que esta estructura permitiría aprovechar mejor el potencial comercial de sus competencias y generar nuevos ingresos que luego serían distribuidos entre las federaciones afiliadas.
Mientras tanto, la Conmebol aún no fijó una postura oficial sobre el proyecto, mientras que la Concacaf convocó una reunión de urgencia para analizar el escenario junto a sus asociaciones miembro.

