La inflación de agosto fue del 1,7% y marcó su nivel más bajo en 14 meses

El INDEC informó una inflación del 1,7% en agosto, por debajo del 2,1% de julio. En los primeros ocho meses del año, la suba acumulada llegó al 21,3%, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,5%.

La inflación de agosto fue del 1,7%, según el dato difundido este jueves 10 de septiembre por el INDEC. El resultado representa una desaceleración respecto del 2,1% registrado en julio y se convirtió en el menor aumento mensual de precios de los últimos 14 meses.

Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló una suba del 21,3% entre enero y agosto de 2026, mientras que la variación interanual se ubicó en 33,5%.

El dato se ubicó dentro de las expectativas que manejaban los analistas, cuyas estimaciones se encontraban aproximadamente entre el 1,4% y el 1,9%.

La inflación volvió a ubicarse por debajo del 2%

El registro de agosto significó una baja de 0,4 puntos porcentuales respecto de julio, cuando el IPC había alcanzado el 2,1%.

La evolución de los últimos meses muestra una tendencia descendente luego del máximo del 3,4% registrado en marzo. En abril la inflación había sido del 2,6%, mientras que en mayo se ubicó en 2,1% y en junio bajó al 1,9%.

Julio había representado un pequeño repunte, pero el dato de agosto volvió a colocar al índice por debajo del 2% mensual.

Qué pasó con la inflación núcleo

Más allá del índice general, uno de los datos que siguen de cerca los economistas es la denominada inflación núcleo, que permite observar la evolución de los precios dejando afuera los componentes regulados y estacionales.

Durante agosto, la inflación núcleo avanzó 1,8%, apenas por encima del 1,7% general.

Por su parte, los precios regulados aumentaron 2,2%, impulsados principalmente por incrementos vinculados con servicios como electricidad, gas, transporte público y medicina prepaga.

Alimentos volvió a tener un fuerte impacto

Uno de los puntos relevantes del informe fue el comportamiento de los Alimentos y bebidas no alcohólicas.

Esta división fue la que tuvo mayor incidencia sobre el resultado mensual en todas las regiones del país, con aumentos especialmente vinculados a verduras, tubérculos y legumbres, frutas, además de pan y cereales.

El dato resulta significativo para los hogares, ya que la evolución de los alimentos puede generar una percepción de inflación diferente a la que refleja el índice general.

Vivienda fue el rubro que más aumentó

Entre las distintas divisiones que componen el IPC, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles registró el mayor incremento de agosto, con una suba del 2,8%.

En segundo lugar se ubicó Educación, que tuvo un aumento del 2,5%.

En el otro extremo, Prendas de vestir y calzado registró una caída del 0,6%, mientras que Recreación y cultura no presentó variaciones durante el mes.

Los precios estacionales ayudaron a bajar el índice

Los componentes estacionales tuvieron una incidencia favorable sobre el resultado general. Durante agosto, estos precios retrocedieron 0,9%.

Entre los factores que explicaron esa baja se encontraron principalmente los descensos en paquetes turísticos y prendas de vestir. Sin embargo, el comportamiento de verduras, frutas y otros alimentos compensó parcialmente esa disminución.

Por este motivo, el dato general del 1,7% deberá analizarse también teniendo en cuenta la composición de los distintos componentes del IPC.

Qué representa el dato para el Gobierno y el mercado

La nueva desaceleración representa una señal positiva para el Gobierno nacional, que busca sostener el proceso de reducción de la inflación.

El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó el resultado y señaló que se trató de la inflación de agosto más baja desde 2017.

Para el mercado, el número también estuvo en línea con las previsiones que se habían realizado antes de la publicación oficial.

Ahora, la atención estará puesta en la posibilidad de que la inflación núcleo continúe descendiendo, además de la evolución de los alimentos y los servicios.

El IPC tiene impacto directo sobre distintos aspectos de la economía, desde negociaciones salariales y contratos hasta actualizaciones de ingresos y decisiones de consumo. Por eso, más allá del dato mensual, el desafío será determinar si la menor inflación puede mantenerse durante los próximos meses.