La economía argentina volvió a mostrar señales de desaceleración en febrero, con una caída del 2,6% respecto a enero y del 2,1% en la comparación interanual, según datos del INDEC. El retroceso refleja un freno en la recuperación, con fuerte impacto en sectores clave como la industria y el comercio.
El descenso registrado en febrero fue más pronunciado de lo previsto y marca un retroceso en relación al leve repunte observado en enero.
El ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado esta posibilidad, aunque relativizó el impacto al señalar que la tendencia general aún se mantiene estable.
Sectores que crecieron
A pesar del contexto negativo, algunas actividades mostraron crecimiento. Entre ellas, se destacó la explotación de minas y canteras con una suba interanual del 9,9%, junto con el sector agropecuario, que avanzó un 8,4%.
También registraron incrementos la pesca (14,8%) y la intermediación financiera (6%).

Industria y comercio en caída
Sin embargo, estos avances no lograron compensar las bajas en sectores clave. La industria manufacturera cayó un 8,7% interanual, mientras que el comercio —tanto mayorista como minorista— retrocedió un 7%.
Otros rubros también mostraron números negativos, como electricidad, gas y agua (-6%), además de la recaudación de impuestos netos de subsidios (-4,2%).
Factores que influyeron
Especialistas señalan que la caída responde a varios factores, entre ellos la menor cantidad de días hábiles en febrero y el impacto de un paro general.
El economista Gabriel Caamaño indicó que el nivel de actividad volvió a valores similares a los de fines de 2025.

Perspectivas hacia adelante
Desde el Gobierno mantienen una mirada optimista y proyectan una recuperación en los próximos meses, con expectativas de mejora a partir del segundo trimestre.
No obstante, el desafío será revertir la debilidad de la demanda interna, que sigue afectando principalmente a la industria y el comercio.
