La tensión en Medio Oriente volvió a escalar luego de que Estados Unidos confirmara una serie de ataques militares contra Irán en respuesta a presuntas agresiones contra embarcaciones comerciales que navegaban por el estrecho de Ormuz. Además de la ofensiva, Washington anunció la reimposición de sanciones económicas que habían sido flexibilizadas tras el entendimiento alcanzado entre ambos países en junio.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que la operación militar fue ejecutada luego de que Irán atacara tres embarcaciones comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas.
Según Washington, la acción iraní constituyó una violación del alto el fuego vigente y representó un grave riesgo para la seguridad de la navegación internacional.
Las autoridades estadounidenses señalaron que la ofensiva busca imponer un alto costo a Teherán por las acciones registradas en la zona.
Más de 80 objetivos fueron alcanzados
De acuerdo con el comunicado oficial, las fuerzas estadounidenses atacaron más de 80 objetivos militares dentro del territorio iraní.
Entre los blancos alcanzados se encuentran sistemas de defensa aérea, centros de mando y control, radares costeros, instalaciones vinculadas con misiles antibuque y más de 60 embarcaciones rápidas pertenecientes al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, desplegadas en el estrecho de Ormuz y sus alrededores.
Por su parte, medios estatales iraníes informaron que durante la jornada se registraron explosiones en la isla de Qeshm, además de las ciudades de Sirik y Bandar Abás, aunque hasta el momento no brindaron detalles oficiales sobre los daños ocasionados.
El estrecho de Ormuz vuelve a convertirse en un foco de conflicto
La nueva escalada ocurre en un contexto de creciente tensión entre ambos países, pese al acuerdo de alto el fuego alcanzado semanas atrás.
Según la versión estadounidense, los ataques iraníes afectaron a tres embarcaciones comerciales, entre ellas un buque gasero con bandera de Qatar y un petrolero saudí. Si bien los incidentes provocaron daños materiales, las autoridades indicaron que no hubo víctimas entre las tripulaciones.
Tanto Qatar como Arabia Saudita responsabilizaron a Irán por los hechos y advirtieron que este tipo de acciones comprometen la seguridad del comercio marítimo internacional y el abastecimiento energético mundial.

Washington volvió a endurecer las sanciones
En paralelo a la ofensiva militar, el Gobierno de Estados Unidos anunció la revocación del alivio parcial de sanciones que había otorgado a Irán durante junio como parte del entendimiento bilateral.
El Departamento del Tesoro dejó sin efecto la Licencia General X, reemplazándola por una nueva normativa que elimina las autorizaciones para determinadas operaciones vinculadas al petróleo iraní y establece un proceso para el cierre ordenado de esas actividades.
Desde la administración estadounidense sostuvieron que las recientes acciones de Teherán en el estrecho de Ormuz resultan inaceptables y aseguraron que tendrán consecuencias tanto en el plano militar como económico.
Crece la preocupación internacional
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional debido a la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, por donde circula una parte significativa del comercio mundial de hidrocarburos.
Analistas consideran que un agravamiento del conflicto podría tener impacto en los mercados internacionales de petróleo y gas, además de incrementar la inestabilidad en una de las regiones más sensibles del planeta.

