El vocero presidencial, Adrián Ravier, aseguró que el tipo de cambio podría ubicarse entre $1.700 y $1.800 en los próximos meses, aunque descartó que una eventual suba represente un impacto importante sobre el bolsillo de los argentinos. Además, defendió la política cambiaria del Gobierno nacional, sostuvo que no existe un atraso significativo del dólar y destacó la estabilidad económica impulsada por el Ministerio de Economía y el Banco Central.
Durante una entrevista concedida al canal de streaming Carajo, el vocero presidencial reconoció que una suba moderada del tipo de cambio es un escenario posible.
“Que el tipo de cambio llegue a $1.700 o $1.800 dentro de unos meses es una posibilidad“, expresó Ravier, quien aclaró que, de concretarse ese movimiento, no implicaría un cambio brusco en la economía.
Según explicó, una eventual corrección sería “mínima” y no tendría un efecto significativo sobre el poder adquisitivo de la población.
Niegan un atraso cambiario
El funcionario también rechazó las versiones que sostienen que el dólar se encuentra artificialmente retrasado.
Ravier explicó que medir el atraso cambiario depende de distintos criterios de análisis y afirmó que, tomando como referencia el promedio de los últimos años, el tipo de cambio actual se encuentra apenas por debajo de esos valores históricos.
En ese sentido, consideró que, si hubiera una actualización, sería de una magnitud acotada.
Comparó el escenario actual con otras devaluaciones
Para respaldar su postura, el vocero recordó fuertes devaluaciones registradas en otros períodos de la historia económica argentina.
Como ejemplo, mencionó que durante la gestión de Mauricio Macri el dólar pasó de aproximadamente $15 a $60, mientras que tras la crisis de 2002 el tipo de cambio pasó de $1 a $3.
Según Ravier, esos antecedentes muestran que una eventual suba hasta los $1.800 está muy lejos de representar una devaluación de las dimensiones observadas en otros momentos del país.
Destacó las reservas y el programa económico
El vocero presidencial también destacó que el Banco Central continúa incrementando sus reservas y remarcó que Argentina mantiene un superávit en la cuenta corriente.
A su entender, esos indicadores respaldan la estabilidad del esquema económico y son incompatibles con un escenario de atraso cambiario pronunciado.
Además, valoró el programa financiero impulsado por el Ministerio de Economía y el Banco Central, al considerar que aporta previsibilidad y reduce las posibilidades de atravesar episodios de inestabilidad financiera.
Advirtió sobre factores que podrían modificar el escenario
Pese al optimismo respecto de la evolución del mercado cambiario, Ravier reconoció que existen variables externas que podrían afectar las proyecciones.
Entre ellas mencionó una eventual sequía, inundaciones o una mala cosecha, factores que podrían impactar sobre el ingreso de divisas y modificar las condiciones económicas durante los próximos meses.

