La inflación de mayo fue del 2,1% y una familia necesitó casi $1,5 millones para no ser pobre

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación de mayo fue del 2,1%, consolidando una tendencia de desaceleración que ya lleva dos meses consecutivos. Además, el organismo actualizó los valores de la Canasta Básica Alimentaria y la Canasta Básica Total, que determinan los niveles de indigencia y pobreza en el país.

Según el último informe del INDEC, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en mayo una variación del 2,1%, mostrando una baja respecto a los meses anteriores.

Con este resultado, la inflación acumulada en los últimos doce meses alcanzó el 33,2%, mientras que el proceso de desaceleración se mantiene por segundo mes consecutivo después de casi un año sin registrar descensos sostenidos.

Los rubros que más aumentaron

Entre las divisiones que registraron los mayores incrementos durante mayo se destacó Comunicación, con una suba del 3,4%.

En segundo lugar se ubicó Educación, que mostró un incremento del 2,9%.

Por el contrario, los sectores con menores aumentos fueron:

  • Bebidas alcohólicas y tabaco: 0,8%.
  • Prendas de vestir y calzado: 0,3%.

Cuánto necesitó una familia para no ser pobre

Junto con los datos de inflación, el organismo estadístico nacional difundió la actualización de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT).

De acuerdo con el informe, una familia tipo compuesta por dos adultos y dos menores necesitó en mayo $1.498.741 para no caer por debajo de la línea de pobreza.

La cifra representa un incremento del 2% respecto a abril y una variación interanual del 34,9%.

Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria continúa siendo la referencia utilizada para determinar el umbral de indigencia.

El impacto sobre los ingresos

Si bien la desaceleración inflacionaria es uno de los principales indicadores económicos observados por el Gobierno y los mercados, distintos analistas señalan que la reducción en la velocidad de los aumentos de precios se da en un contexto de menor actividad económica y una recuperación salarial que aún enfrenta desafíos.

El comportamiento de los ingresos familiares sigue siendo uno de los factores clave para medir el impacto real de la inflación sobre el poder adquisitivo de la población.

Qué esperan los analistas para los próximos meses

Las proyecciones relevadas por el Banco Central a través del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) indican que la tendencia descendente podría continuar durante los próximos meses.

Según las estimaciones de consultoras privadas y entidades financieras, la inflación de junio se ubicaría nuevamente en torno al 2,1%, mientras que para agosto se proyecta un nivel cercano al 1,9%.

Aunque algunas previsiones fueron corregidas al alza debido a incrementos en tarifas, combustibles y transporte público, los especialistas continúan observando una tendencia general de desaceleración en los precios.

Un indicador clave para la economía

Los datos difundidos por el INDEC serán seguidos de cerca tanto por el Gobierno como por el sector privado, ya que representan una referencia fundamental para las negociaciones salariales, las decisiones de consumo y las perspectivas económicas de los próximos meses.

La evolución de la inflación seguirá siendo uno de los principales factores a monitorear en un contexto donde el objetivo continúa siendo consolidar una baja sostenida del índice de precios.