Un estudio realizado en la Ciudad de Buenos Aires reveló que los estudiantes secundarios utilizan el celular un promedio de 6 horas y 10 minutos por día. El relevamiento también detectó indicadores vinculados con depresión, ansiedad, somnolencia y uso problemático de smartphones.
El uso del celular entre adolescentes ocupa cada vez más tiempo dentro de sus rutinas diarias. Un estudio realizado por el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires y el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) analizó los hábitos de los estudiantes secundarios y los relacionó con distintos indicadores vinculados al bienestar.
Uno de los principales datos del relevamiento es que los alumnos utilizan el teléfono durante un promedio de 6 horas y 10 minutos diarios. Si se acumula ese tiempo durante un año, representa aproximadamente 92 días completos frente a la pantalla.
El estudio también encontró diferencias de acuerdo con la edad, el nivel socioeconómico y el género, además de una relación entre una mayor exposición al celular y la presencia de determinados indicadores de malestar.
Cuánto tiempo pasan los adolescentes con el celular
El tiempo de uso no es igual entre todos los estudiantes. Los alumnos de cuarto año registraron un promedio de 6 horas y 35 minutos diarios, mientras que los de primer año presentaron un uso menor, con una diferencia de 51 minutos.
También se observaron diferencias relacionadas con el nivel socioeconómico. Los adolescentes pertenecientes a sectores más vulnerables registraron aproximadamente una hora y media más de exposición diaria a las pantallas que aquellos provenientes de hogares de mayores ingresos.
Entre las plataformas utilizadas, TikTok aparece como una de las más asociadas a un mayor tiempo de pantalla. Los estudiantes que la identificaron como su aplicación preferida alcanzaron un promedio de 6 horas y 34 minutos diarios de uso.
Las diferencias entre varones y mujeres
El relevamiento también encontró diferencias según el género. Las adolescentes mujeres registraron, en promedio, unos 30 minutos más de exposición diaria a las pantallas que los varones.
A su vez, presentaron valores más elevados en los distintos indicadores de malestar analizados por el estudio, con diferencias particularmente importantes en los parámetros relacionados con ansiedad y depresión.

Qué indicadores de bienestar detectó el estudio
Uno de los aspectos centrales del relevamiento fue el análisis de diferentes indicadores relacionados con el bienestar de los estudiantes.
Los resultados señalaron que:
- 38% presentó señales compatibles con depresión.
- 37% registró somnolencia diurna.
- 31% mostró señales de ansiedad generalizada.
- 25% evidenció un uso problemático del smartphone.
El estudio encontró además que los estudiantes que presentaron estos indicadores tenían, en promedio, mayores tiempos de exposición al celular.
Entre quienes mostraron señales de depresión, el tiempo de uso fue aproximadamente 49 minutos mayor por día. En los casos de uso problemático del smartphone, la diferencia llegó a 46 minutos, mientras que entre quienes presentaron señales de ansiedad fue de 36 minutos adicionales.
Estos datos muestran una asociación entre mayor tiempo de pantalla y determinados indicadores de bienestar, aunque por sí solos no permiten afirmar que el uso del celular sea la causa directa de esos problemas.
El descanso también aparece como una preocupación
La somnolencia durante el día fue otro de los indicadores analizados. El 37% de los estudiantes presentó señales relacionadas con este fenómeno.
El dato adquiere relevancia porque el descanso adecuado es un aspecto fundamental durante la adolescencia, una etapa en la que se producen importantes cambios físicos, emocionales y sociales.
El relevamiento pone así el foco no solamente en cuánto tiempo utilizan los jóvenes sus dispositivos, sino también en cómo ese uso se relaciona con distintos aspectos de su vida cotidiana.
Qué medidas se impulsan en las escuelas y hogares
Frente a este escenario, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires impulsa diferentes medidas para limitar el uso de dispositivos en determinados espacios.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, defendió las restricciones al uso de celulares dentro de las aulas como una herramienta para favorecer la atención durante las clases y promover una mayor interacción presencial entre los estudiantes durante los recreos.
Por su parte, la ministra de Educación, Mercedes Miguel, destacó el programa “Compromiso Familiar”, una iniciativa que reúne a más de 100.000 familias que asumieron el compromiso de reducir el uso de pantallas dentro del hogar.
El objetivo es avanzar hacia un uso más equilibrado de los dispositivos y generar espacios en los que los adolescentes puedan recuperar tiempo para el descanso, el aprendizaje y la interacción cara a cara.

