Prevén un nuevo aumento de la carne en agosto y alertan por una fuerte caída del consumo

El precio de la carne vacuna podría volver a aumentar durante agosto como consecuencia del incremento en el valor de la hacienda. Aunque la suba sería moderada y estaría en línea con la inflación, especialistas del sector advierten que el mayor problema sigue siendo la constante caída del consumo interno, que podría ubicarse por debajo de los 40 kilos por habitante al año.

Según estimaciones del sector ganadero, los precios de la carne vacuna registrarían un nuevo ajuste durante agosto debido al aumento del valor de la hacienda.

La actualización sería moderada y acompañaría el ritmo de la inflación mensual, aunque no se descarta que algunos cortes experimenten incrementos levemente superiores dependiendo de la oferta y la demanda.

Preocupa la caída del consumo en Argentina

Más allá de la evolución de los precios, los especialistas señalan que la mayor preocupación es la baja sostenida del consumo de carne vacuna.

Mientras que hace varias décadas el consumo anual superaba los 70 kilos por habitante, actualmente las estimaciones lo ubican entre 44 y 49 kilos, con la posibilidad de que en los próximos meses descienda por debajo de los 40 kilos, un nivel históricamente bajo para el país.

El pollo y el cerdo ganan terreno

El consultor ganadero Víctor Tonelli afirmó que Argentina atraviesa un cambio estructural en los hábitos alimenticios.

Según explicó, el consumo de carne vacuna podría estabilizarse en el futuro entre los 30 y 35 kilos por persona al año, mientras que el pollo y el cerdo continúan ganando protagonismo gracias a sus menores costos y a una producción más eficiente.

El especialista sostuvo que las decisiones de compra están directamente relacionadas con la situación económica de las familias y con la pérdida del poder adquisitivo registrada en los últimos años.

Las exportaciones también influyen en los precios

Otro de los factores que impacta sobre el mercado interno es el crecimiento de las exportaciones de carne.

La mayor demanda internacional incrementa el valor de la hacienda y genera una competencia por la producción disponible, lo que termina presionando los precios en el mercado local.

En este contexto, cada vez más consumidores optan por reemplazar la carne vacuna por otras proteínas de menor costo, una tendencia que se consolida a medida que continúa el ajuste en los ingresos de los hogares.