Caña con ruda: por qué se toma el 1° de agosto y cuál es el significado de esta tradicional costumbre

Cada 1° de agosto, miles de personas en Corrientes, el Litoral y otras regiones del país renuevan una de las tradiciones más arraigadas de la cultura popular: tomar caña con ruda en ayunas. El ritual, vinculado al Día de la Pachamama, busca atraer la buena fortuna, alejar las malas energías y comenzar el mes con salud y prosperidad.

La tradición de beber caña con ruda tiene sus orígenes en las costumbres de los pueblos guaraníes y otras comunidades originarias de Sudamérica.

Con el paso de los años, la práctica se extendió por provincias como Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa, Entre Ríos y Santa Fe, además de Paraguay y el sur de Brasil, convirtiéndose en una costumbre transmitida de generación en generación.

Según las creencias populares, agosto era considerado uno de los meses más difíciles del año debido al frío, la escasez de alimentos y la aparición de enfermedades. Como una forma de protección, comenzó a utilizarse la ruda macerada en caña blanca, una preparación a la que se le atribuyeron propiedades protectoras y purificadoras.

El vínculo con el Día de la Pachamama

El 1° de agosto también se celebra el Día de la Pachamama, una fecha dedicada a honrar a la Madre Tierra y agradecer por los frutos recibidos durante el año.

En ese contexto, la caña con ruda se transformó en uno de los símbolos más representativos de la jornada, ya que muchas personas consideran que ayuda a iniciar un nuevo ciclo con energía positiva, prosperidad y buenos deseos.

Más allá de las creencias espirituales, para muchas familias se trata de una tradición cultural que forma parte de su identidad y continúa vigente con el paso del tiempo.

¿Cómo se realiza el ritual?

No existe una única manera de cumplir con esta costumbre.

La tradición más difundida indica que la caña con ruda debe tomarse en ayunas durante la mañana del 1° de agosto.

Algunas personas beben tres sorbos, otras prefieren siete tragos, mientras que muchas optan por tomar un pequeño vaso. La modalidad suele depender de las costumbres familiares o regionales.

La bebida se prepara con caña blanca en la que se dejan macerar hojas de ruda macho durante varias semanas o incluso meses antes del inicio de agosto.

Los beneficios que le atribuye la tradición popular

A lo largo de los años, la medicina tradicional y las creencias populares le otorgaron diversos significados a la caña con ruda.

Entre los beneficios simbólicos más conocidos se encuentran:

  • Alejar las malas energías.
  • Atraer la buena suerte y la prosperidad.
  • Brindar protección durante el mes de agosto.
  • Favorecer la salud y la fortaleza del organismo.
  • Ayudar a la digestión y aliviar malestares estomacales, según la medicina tradicional.

No obstante, es importante señalar que no existen estudios científicos concluyentes que demuestren que esta preparación prevenga enfermedades o produzca los efectos protectores que le atribuye la tradición popular.

Por ese motivo, su consumo debe entenderse principalmente como una práctica cultural y simbólica.

¿Quiénes no deberían consumir caña con ruda?

Si bien se trata de una costumbre muy difundida, especialistas recuerdan que la ruda contiene compuestos que pueden resultar perjudiciales si se consumen en exceso.

Se recomienda evitar su consumo en los siguientes casos:

  • Mujeres embarazadas.
  • Mujeres en período de lactancia.
  • Niños.
  • Personas con enfermedades hepáticas o renales.
  • Quienes estén bajo tratamiento médico sin consultar previamente con un profesional de la salud.

Además, una ingesta excesiva puede provocar efectos adversos como irritación gastrointestinal, vómitos o mareos, por lo que quienes mantienen la tradición suelen consumir solo una pequeña cantidad.

Una tradición que sigue viva en Corrientes y el Litoral

En provincias como Corrientes, la costumbre de tomar caña con ruda continúa siendo una de las expresiones culturales más importantes del 1° de agosto.

Cada año, familias, instituciones y comunidades organizan encuentros y ceremonias para celebrar el Día de la Pachamama, compartir la bebida y mantener viva una tradición que forma parte del patrimonio cultural de la región.

Más allá de las creencias personales, el ritual representa un símbolo de identidad, memoria colectiva y respeto por las costumbres heredadas de los pueblos originarios.