La selección de Egipto consiguió una victoria histórica al derrotar por 3 a 1 a Nueva Zelanda en la segunda fecha del Grupo G del Mundial 2026. Tras comenzar en desventaja, el conjunto africano reaccionó en el segundo tiempo y logró una remontada que lo dejó como único líder de la zona con cuatro puntos, quedando muy cerca de la clasificación a los 16avos de final.
El partido comenzó favorable para el seleccionado oceánico, que mostró intensidad y orden desde el arranque. A los 14 minutos, Finn Surman abrió el marcador con un cabezazo tras una pelota parada que dejó sin reacción al arquero Mostafa Shobeir.
Durante gran parte del primer tiempo, Nueva Zelanda logró controlar los avances egipcios y sostuvo la ventaja gracias a una sólida tarea defensiva. Sin embargo, todo cambió después del descanso.
La reacción de Egipto y el liderazgo de Salah
En el complemento, el equipo dirigido por Hossam Hassan adelantó sus líneas y comenzó a generar más peligro. La presión tuvo recompensa a los 58 minutos, cuando Mostafa Zico aprovechó una acción dentro del área para marcar el empate.
El gol fortaleció a Egipto, que pasó a dominar el encuentro. Minutos después, Mohamed Salah protagonizó una gran combinación con Zico y definió con categoría para establecer el 2 a 1 y desatar el festejo de los hinchas africanos.
Con Nueva Zelanda obligado a buscar el empate, aparecieron los espacios. A los 82 minutos, Mahmoud Trézéguet aprovechó un tiro de esquina para marcar el tercer gol y sentenciar definitivamente la remontada.

Egipto quedó a un paso de la clasificación
Además de los tres puntos, la victoria tuvo un significado especial para el fútbol egipcio, ya que representó el primer triunfo de su historia en una Copa del Mundo.
Con este resultado, Egipto lidera el Grupo G con cuatro unidades, tras haber empatado ante Bélgica en su debut. Nueva Zelanda quedó en la última posición con un punto, aunque todavía mantiene chances matemáticas de avanzar.
La definición de la zona será apasionante. En la última fecha, Egipto enfrentará a Irán, mientras que Bélgica se medirá con Nueva Zelanda. Ningún equipo tiene asegurada la clasificación, aunque los africanos llegan con una posición privilegiada.
El conjunto liderado por Salah volvió a demostrar personalidad y capacidad de reacción, consolidándose como una de las sorpresas del torneo y quedando muy cerca de avanzar a la fase eliminatoria del Mundial 2026.
