Alpine protagonizó una clasificación inesperada en el Gran Premio de Italia de Fórmula 1. Pierre Gasly consiguió la pole position en Monza y Franco Colapinto terminó octavo, aunque largará séptimo por la penalización de Kimi Antonelli.
La clasificación de Monza exige mucho más que velocidad pura. Las largas rectas y las frenadas fuertes hacen que la velocidad máxima sea fundamental, mientras que el uso estratégico del rebufo puede marcar diferencias importantes en una vuelta rápida.
Alpine llegó al fin de semana con una configuración de baja carga aerodinámica y las últimas actualizaciones instaladas en sus dos monoplazas. El A526 respondió especialmente bien en las zonas rápidas y permitió que tanto Gasly como Colapinto avanzaran hasta la última instancia de la clasificación.
El rendimiento no significa necesariamente que Alpine haya pasado a ser uno de los equipos dominantes de la Fórmula 1, ya que Monza tiene características muy particulares. Sin embargo, conseguir que ambos autos llegaran a la Q3 confirma que hubo un trabajo sólido detrás del resultado.
Gasly consiguió una pole histórica
Pierre Gasly fue el gran protagonista de la jornada. El francés logró una vuelta de 1m21s786 y superó a George Russell por apenas 60 milésimas.
La estrategia de Alpine fue clave en el intento definitivo. Gasly buscó salir acompañado por otros autos para aprovechar el rebufo, pero manteniendo una distancia suficiente para no comprometer el comportamiento del monoplaza en las curvas.
La maniobra salió a la perfección y le permitió conseguir una pole position muy especial en su carrera, después de una trayectoria en la que durante gran parte del tiempo compitió con autos de la zona media.

Colapinto volvió a meterse en la Q3
Para Franco Colapinto, el octavo puesto también representó un resultado importante.
El piloto argentino mostró un ritmo competitivo desde el comienzo de la clasificación. Fue cuarto en la Q1, avanzó a la Q2 en el octavo lugar y volvió a mejorar en su último intento de la Q3.
Su tiempo de 1m22s200 lo ubicó a poco más de cuatro décimas de su compañero y le permitió conseguir su mejor posición de clasificación desde su llegada a la Fórmula 1.
Además, debido a la penalización recibida por Kimi Antonelli, Colapinto avanzará una posición y largará séptimo en la carrera.
La diferencia entre los dos Alpine
Aunque el resultado de Colapinto fue muy positivo, la clasificación también mostró una pequeña diferencia con respecto a Gasly.
El argentino reconoció que tuvo dificultades en algunas curvas y que no logró encontrar durante cada tanda la misma evolución que consiguió su compañero.
Para Colapinto, se trata de un proceso de aprendizaje. Gasly cuenta con muchos años de experiencia en Fórmula 1 y una mayor cantidad de clasificaciones disputadas, mientras que el argentino continúa adaptándose a las exigencias de la categoría.
De todos modos, hubo una señal especialmente positiva para Alpine: los dos autos fueron competitivos al mismo tiempo, sin depender de un inconveniente ajeno para acceder a los primeros puestos.
Ahora llega el desafío de la carrera
El resultado de la clasificación abre una oportunidad importante para Alpine, pero la carrera planteará un escenario diferente.
El rebufo que fue determinante para conseguir tiempos rápidos también puede convertirse en una herramienta para los adelantamientos. Además, el equipo deberá administrar el desgaste de los neumáticos y mantener un ritmo competitivo durante toda la competencia.
Para Gasly, el objetivo será defender la primera posición ante pilotos de equipos que habitualmente cuentan con mayor rendimiento. Para Colapinto, la misión será aprovechar su séptimo puesto de partida, evitar los incidentes de la primera chicana y mantenerse en zona de puntos.
La actuación de Alpine en Monza no cambia de manera definitiva el panorama de la temporada, pero sí demuestra que el equipo puede aprovechar un circuito favorable y ejecutar una clasificación casi perfecta.

