El Gobierno de Tierra del Fuego cuestionó el tránsito de un buque de guerra británico por aguas bajo jurisdicción argentina y calificó el hecho como una “provocación” del Reino Unido. La denuncia fue realizada por el secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales, Andrés Dachary, quien sostuvo que la embarcación navegó desde las Islas Malvinas hacia Punta Arenas, en Chile, sin haber solicitado la autorización correspondiente a las autoridades argentinas.
Según informó el funcionario fueguino, el HMS Medway, un patrullero de la Marina Real Británica, zarpó desde las Islas Malvinas con destino al puerto chileno de Punta Arenas.
De acuerdo con la denuncia, el buque habría atravesado aguas bajo jurisdicción argentina sin cumplir con el procedimiento de solicitar previamente el permiso correspondiente, situación que volvió a generar cuestionamientos en torno al cumplimiento de los mecanismos de confianza establecidos entre Argentina y el Reino Unido tras el conflicto bélico de 1982.
Tierra del Fuego calificó el hecho como una provocación
En declaraciones radiales, Andrés Dachary aseguró que el episodio no puede interpretarse como un hecho aislado.
“Lo que sucedió con este buque no puede entenderse de otra manera que como una provocación flagrante del Reino Unido hacia la República Argentina”, afirmó el funcionario.
Además, sostuvo que este tipo de acciones debe analizarse dentro del contexto geopolítico actual, en el que el Atlántico Sur adquiere una creciente relevancia estratégica para distintas potencias internacionales.
La cuestión Malvinas en el escenario internacional
Dachary explicó que el conflicto por la soberanía de las Islas Malvinas ya no puede considerarse únicamente una disputa bilateral entre Argentina y el Reino Unido.
En ese sentido, señaló que el escenario internacional ha incorporado nuevos intereses estratégicos sobre el Atlántico Sur, lo que obliga a observar con mayor atención los movimientos militares que se producen en la región.
El funcionario también recordó antecedentes recientes relacionados con documentos atribuidos al Pentágono, en los que se mencionaba nuevamente a las Islas Malvinas, y consideró que esos antecedentes forman parte de un contexto internacional que requiere un análisis más amplio.
Un nuevo foco de tensión
La denuncia reaviva el debate sobre la presencia militar británica en el Atlántico Sur y el cumplimiento de los acuerdos de confianza establecidos entre ambos países tras la guerra de 1982.
Hasta el momento, no trascendió una respuesta oficial del Gobierno británico respecto a las declaraciones realizadas por las autoridades fueguinas ni sobre el presunto incumplimiento de los procedimientos de navegación señalados por la provincia.

